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‘Y: El último hombre’ es ‘The Walking Dead’ y ‘El cuento de la criada’, pero divertida

Y: El último hombre‘ es uno de esos proyectos que dan vueltas por los despachos de Hollywood, mutando a lo largo de los años. New Line adquirió los derechos de adaptación en 2007 para convertir los cómics de Brian K. Vaughan y Pia Guerra en una película. La productora fue contratando a diversos guionistas para que intentaran adaptar los 60 números de la serie en una entrega cinematográfica, pero la misión imposible acabó fracasando, y en 2013 los derechos volvieron a los creadores del cómic.

'Y: El último hombre'

Dos años después, en 2015, se anunció que la cadena FX preparaba una serie de televisión en la que el propio Vaughan actuaría como guionista, con Michael Green como showrunner. No fue hasta finales de 2018 que se grabó un piloto, con Barry Keoghan como protagonista, y en febrero de 2019 la cadena encargó una primera temporada de la serie. Dos meses después, en abril, ‘Y: El último hombre’ se quedó sin showrunner cuando Green abandonó el proyecto por diferencias creativas. En junio de ese mismo año se anunció que ese puesto lo ocuparía Eliza Clark (‘Rubicón’, ‘The Killing‘, ‘Animal Kingdom‘, también dramaturga con varias obras en su currículum). Pero aún quedaba otro duro revés: Keoghan abandonaría el proyecto en febrero de 2020, por lo que ahora tendrían que buscar un nuevo protagonista. No tardaron mucho en hacerlo, pues a finales del mismo mes ya habían contratado a Ben Schnetzer (‘Pride (Orgullo)‘).

Ya estaba todo listo para volver a grabar la serie en abril, pero claro, llegó marzo de 2020. La pandemia paralizó la industria audiovisual y este proyecto, que los admiradores del cómic habíamos seguido con atención, parecía definitivamente maldito. Sin embargo FX no cejó en sus empeños y finalmente la serie se empezó a grabar en octubre. Ahora podemos decir que ‘Y: El último hombre’ es una realidad y se estrenará en Disney+ el 22 de septiembre.

Sirva tan larga introducción para dejar claro que esta adaptación no es una empresa fácil. Se ha intentado llevar al cine sin éxito y la serie ha tardado seis años en llegar a buen puerto, perdiendo a sus capitanes por el camino. Con este agitado proceso creativo a sus espaldas, lo normal sería recibirla con algo de desconfianza y desinterés. Pero la verdad es que sus tres primeros episodios suponen uno de los mejores comienzos de una serie de los últimos años. Digamos que ‘Y: El último hombre’ es como si ‘The Walking Dead‘ y ‘El cuento de la criada (The Handmaid’s Tale)‘ hubieran tenido un hijo, y este fuera milagrosamente divertido.

'Y: El último hombre'

La historia se desarrolla de forma bastante similar a los cómics: de repente mueren todos los mamíferos machos del mundo, a la vez y sin razón evidente. Todos menos dos: Yorick (Schnetzer) y el mono que tiene de mascota. Él será el testigo de cómo las mujeres intentan sobrevivir en el caos y reconstruir la sociedad a partir de sus ruinas, en concreto su madre Jennifer (Diane Lane), una senadora que acaba convirtiéndose en la presidenta de Estados Unidos por ser la primera persona viva en la línea de sucesión.

Yorick será el testigo porque en realidad no es un héroe (en cambio, la serie está llena de heroínas y antiheroínas). Él es más bien un pobre pringado, cuyo único talento, si es que se le puede considerar así, es intentar muy fuerte ganarse la vida como prestidigitador. Es un mago de pacotilla. Schnetzer está realmente gracioso y resulta muy refrescante tener un protagonista que no es un hombre hipermasculino, silencioso y atormentado. Clark y su equipo de guionistas han trasladado a la pantalla el tono ligero, autoconsciente e irónico de Brian K. Vaughan: este es un relato post-apocalíptico disfrutable y no un dramón insufrible que alarga las horas con un estilo aparentemente profundo pero simplemente aburrido.

Es un mundo de mujeres (y hombres trans)

Teniendo en cuenta su premisa, está claro que ‘Y: El último hombre’ pretende explorar cuestiones de género. El cómic ya lo hacía, pero estamos hablando de una obra que se publicó entre 2002 y 2008. En estos 13 años desde que acabó su recorrido el mundo ha cambiado mucho, y especialmente el feminismo ha pasado a ocupar gran parte de la conversación imperante, en parte gracias al movimiento #MeToo que surgió desde la propia industria audiovisual. Para empezar, el equipo creativo está liderado por mujeres en la mayoría de sus departamentos creativos y todos los episodios están firmados por directoras. Es una decisión de discriminación positiva que encaja con el contenido de la serie: tiene sentido que un equipo mayoritariamente femenino cuente una historia mayoritariamente fenemina. Pero el reto de Eliza Clark es actualizar los guiones para que planteen preguntas relevantes hoy en día.

'Y: El último hombre'

Habrá que ver si lo hacen, pero desde luego la serie está desde el principio llena de guiños y codazos al espectador actual. El presidente de los EE.UU. que conocemos en el primer episodio (y que, como es obvio, no durará mucho en el cargo) es un hombre acusado de misoginia, defensor de las armas y del que se dice que tiene el apoyo del Klu Klux Klan. Escrita al final del mandato de Trump, no cuesta imaginarse ‘Y: El último hombre’ como una serie que pretendía escapar del presidente al menos en la ficción. ¿La única forma de que una mujer se convierta en presidenta de Estados Unidos? Muriendo todos los hombres.

También hay una mujer conservadora que lucha contra la cultura de la cancelación y aboga por criar a los niños para que se conviertan en hombres. El protagonista se define a sí mismo como un “buen tío” (“nice guy”), término que ya se ha convertido en un chiste y con el que tan inteligentemente jugueteó hace poco ‘Una joven prometedora’. Incluso se cuela alguna referencia al negacionismo, cuando leemos la frase “Jesús no se vacunó”.

'Y: El último hombre'

Y por supuesto está el tema de la identidad de género. En los cómics originales Vaughan mencionaba de pasada la existencia de hombres trans, pero aquí hay toda una trama dedicada a ellos. Cuando Yorick le pregunta a su madre si han encontrado más hombres, ella responde: “Muchos, pero ninguno con el cromosoma Y”. Así es como la serie salva los muebles alineándose con las teorías más progresistas: en este evento mundial mueren todos los mamíferos que nacieron con el cromosoma Y, y eso incluye a hombres cisgénero, personas no binarias y mujeres trans. Pero sí sobreviven los hombres trans.

Es un buen comienzo que indica que ‘Y: El último hombre’ puede ser un relato que aúne ciencia ficción, comentario social y diversión. De este tercer elemento se han olvidado muchas de las series más ambiciosas del género en los últimos años (¿alguien dijo ‘Westworld‘?). No es una gran sorpresa teniendo en cuenta que FX ha dado a luz algunas de las mejores series recientes: ‘The Americans‘, ‘Lo que hacemos en las sombras‘, ‘Mrs. America‘, ‘Atlanta‘, ‘American Crime Story‘, ‘Feud‘, ‘Better Things‘, ‘Dave‘ y tantas más. Seguiremos viendo ‘Y: El último hombre’ con ganas.

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